Qué trae Fedora 44
Si algo me gusta de Fedora es que no siempre toma el camino cómodo, pero sí el que apunta al futuro. Fedora 44, para mí, “marcará un antes y un después” no por una feature ruidosa, sino por la coherencia del conjunto. Este release consolida a Fedora como plataforma moderna: menos herencia que mantener, más foco en rendimiento, seguridad y una base pulida para escritorio, desarrollo y gaming.
En términos prácticos, ¿qué notarás? Un sistema más consistente y predecible, con stacks actualizados y decisiones de ingeniería que reducen combinaciones raras a probar. Esto se traduce en menos fallos intermitentes, ciclos de integración más limpios y una experiencia diaria que “simplemente funciona”. Para quien juega con Wine/Proton, hay mejoras concretas; para quien desarrolla, la cadena de herramientas y bibliotecas recién salidas del horno; para quien busca estabilidad con modernidad, las ediciones Atomic siguen madurando.
Para mí, el mensaje de fondo es claro: “mantener 32 bits era un lastre silencioso” a nivel de mantenimiento. Fedora 44 corta ese cordón con criterio, y esa simplificación desbloquea tiempo y energía para acelerar donde realmente importa. No es un “cambio cosmético”; es arquitectura del proyecto y del sistema operativo, y se nota. ¿Podría ser una de las mejores distribuciones linux de 2026?
NTSYNC para Wine y Proton: mejoras reales para jugar en Linux
Si vienes del gaming en Linux, sabrás que la magia de Steam/Proton y Wine depende tanto del user-space como de piezas del kernel. Fedora 44 aprieta tuercas con NTSYNC habilitado de forma que el ecosistema de compatibilidad con juegos de Windows gane en rendimiento y estabilidad en títulos que dependen de sincronización NT. ¿Traducción al día a día? Menos micro-stutters, menos cuellos de botella en ciertos juegos y un comportamiento más predecible bajo carga.
Lo interesante es cómo Fedora implementa esto: no es un “toggle” para fans; es un cambio pensado para que todo usuario que instale Wine/Proton se beneficie sin pelear con módulos, flags o wikis. Además, encaja con la estrategia de podar deuda técnica: si reduces variaciones y herencia innecesaria, puedes dedicar esfuerzo a integrar mejor estas mejoras y testearlas con mayor cobertura.
Yo lo veo así: mientras otras distros buscan no “romper nada”, Fedora se pregunta qué desbloquea avanzar. Aquí, NTSYNC no es marketing; es facilitar que cuando abras tu juego, la experiencia sea más suave. Y, como decía antes, “no se trata de abandonar usuarios, sino de avanzar con una base más limpia y sostenible”. En gaming esto es crucial: menos Frankenstein, más consistencia entre kernel, drivers y capa de compatibilidad.
Adiós a i686/multilib: sentido técnico, impacto y alternativas
Este es el punto que más ruido genera en foros y, a la vez, el más fácil de entender cuando miras el coste/beneficio. Fedora 44 culmina un proceso: eliminación definitiva de i686 y del multilib de 32 bits a nivel de distribución general. ¿Por qué importa? Porque mantener dobles mundos (64-bit moderno + 32-bit heredado) obliga a reconstrucciones, matrices de pruebas y parches que ya no aportan valor proporcional al esfuerzo.
En mi experiencia con Fedora, esta decisión llevaba tiempo gestándose y “no es impulsiva”. Se ha hecho con transición, revisiones y cuidado especial a proyectos sensibles como Wine. La consecuencia práctica para la gran mayoría: cero dramas. La mayoría de software relevante está 64-bit; los casos que aún requieren 32-bit son nicho y tienen vías alternativas (contenedores, flatpaks específicos, snaps, chroots, o incluso otras distros orientadas a legado). Para juegos, las capas modernas ya empujan a 64-bit y, donde aún asoma 32-bit, hay workarounds documentados.
Beneficio directo: menos superficie de error, menos ramas que mantener y un ecosistema más sano. Y ojo con la filosofía: “simplificar bien es una forma muy seria de innovar.” No es una consigna bonita; a nivel de ingeniería, quitar lastre permite integrar más rápido nuevas features del kernel, toolchains recientes y mejoras de rendimiento que sí ves y sientes.
¿Y si realmente dependo de 32-bit? Entonces decide con cabeza: valora contenedores, máquinas virtuales, o una distro que mantenga ese legado como objetivo principal. Fedora, por diseño, es laboratorio de futuro, y Fedora 44 lo confirma.
Ediciones y sabores en Fedora 44: Workstation, KDE, Atomic y Spins
Una de las fortalezas de Fedora 44 es que te deja escoger cómo vivir esa base moderna:
- Workstation (GNOME): la experiencia pulida por defecto. Ideal si valoras integración, Wayland por delante y un diseño coherente.
- KDE (Kinoite si quieres Atomic): para fans de Plasma y de la personalización con un toque moderno.
- Atomic Desktops (Silverblue/Kinoite): sistema inmutable basado en imágenes. Perfecto si quieres estabilidad de plataforma, actualizaciones atómicas y reproducibilidad (desarrollo, kioskos, entornos críticos).
- Spins (Xfce, Budgie, LXQt, etc.): opciones ligeras o con distintos flujos de trabajo, manteniendo la misma base Fedora.
¿Cómo elegir?
- Escritorio generalista: Workstation. Cero fricción y todo a mano.
- Dev con stacks cambiantes: Atomic (Silverblue/Kinoite) + contenedores/Toolbox para aislar entornos.
- Equipos modestos: Xfce/LXQt Spin.
- Personalización profunda: KDE Plasma o Budgie.
Yo suelo recomendar partir de Workstation si dudas. Y si ya trabajas con contenedores, pruébate un Atomic: descubrirás lo cómodo que es tener el sistema “blindado” y tus herramientas en toolboxes o Flatpaks. Esa separación reduce roturas al actualizar y hace más predecible tu entorno de trabajo. En la práctica, y más con la limpieza de 32-bit, notarás un sistema “más moderno y más sostenible” en el tiempo.
Actualizar o instalar Fedora 44: pasos y recursos oficiales
Actualización desde Fedora 43
- Respaldos: Timeshift o tu método favorito; guarda también tu
/home. - Limpieza previa: elimina repositorios de terceros rotos y paquetes huérfanos.
- Actualiza a tope:
sudo dnf upgrade --refresh. - Salto de versión:
sudo dnf system-upgrade download --releasever=44y, cuando termine,sudo dnf system-upgrade reboot. - Post-upgrade: revisa extensiones de GNOME/KDE, drivers y repos de terceros; reinstala lo que haga falta en versión 44.
Instalación limpia
- Usa el instalador oficial (Anaconda) desde la página de descargas de Fedora.
- Verifica el ISO (checksum) antes de instalar.
- Si te interesa Atomic (Silverblue/Kinoite), descarga esa edición específica desde la sección Atomic Desktops.
- Tras el primer arranque, configura Flatpak/Flathub, herramientas de desarrollo y, si juegas, Steam/Proton y Wine.
Consejos rápidos
- Para drivers gráficos, confía primero en los que vienen por defecto; sólo añade repos de terceros si realmente los necesitas.
- Si vienes de entornos con paquetes 32-bit, planifica contenedores o VMs para ese legado.
- Documenta tus tweaks: con menos herencia que mantener, las actualizaciones de Fedora 44 suelen ser más “limpias”, y te será fácil reproducir tu setup.
Simplificar para avanzar
Llevo años viendo cómo Fedora “lee” hacia dónde va Linux. No siempre es cómodo, pero suele ser coherente. Fedora 44 encarna esa idea: recorta deuda técnica, integra mejoras que se sienten (como NTSYNC para juegos) y envía un mensaje claro al ecosistema: “la compatibilidad eterna no es virtud si impide avanzar.” Al final del día, yo quiero un sistema que me permita trabajar y jugar con confianza, y que no me haga cargar con lastres del pasado. Fedora 44 es eso: base más limpia, moderna y sostenible.
Dudas sobre Fedora 44
¿Qué gano con NTSYNC si juego con Proton/Wine?
Mejor sincronización estilo NT → menos micro-stutters y mejor estabilidad en títulos que dependan de esa vía. Lo notarás en consistencia más que en “FPS mágicos”.
¿Se rompe todo lo de 32-bit?
No. Fedora 44 deja de mantener i686/multilib como parte de la distro, pero puedes usar contenedores o VMs para casos realmente legacy. La mayoría del software actual es 64-bit.
¿Qué edición me conviene?
Generalista: Workstation. Personalización: KDE. Ligeras: Xfce/LXQt. Atomic si quieres sistema inmutable y reproducible con contenedores/Toolbox.
¿Es buena idea actualizar o instalar en limpio?
Si vienes ordenado desde 43, el upgrade va bien. Si arrastras muchos hacks/repos viejos, instalación limpia para empezar con la casa en orden.
Opinión Personal
No creo que Fedora 44 vaya a recordarse por un titular rimbombante, sino por algo más profundo: la valentía de cortar lastre para ganar velocidad. Durante años, el soporte de 32 bits fue ese lastre silencioso que nadie veía, pero que encarecía cada prueba, cada rebuild y cada decisión técnica. Fedora ha tenido la claridad de decir: hasta aquí. Y eso, a largo plazo, se traduce en un sistema más limpio, moderno y sostenible.
Sé que a algunos les incomoda el cambio. Lo entiendo. Pero la compatibilidad eterna no es una virtud si te impide avanzar. Fedora 44 apuesta por una base enfocada en el presente y el futuro: mejoras reales para gaming con NTSYNC, toolchains al día y ediciones Atomic que hacen que el sistema sea más predecible y fácil de mantener. Simplificar bien es una forma muy seria de innovar; no es postureo, es ingeniería con prioridades claras.
También me gusta el cómo se ha hecho: con transición, comunicación y atención a proyectos sensibles como Wine/Proton. No es una ruptura caprichosa; es una decisión madura que libera energía para mejorar lo que sí usas todos los días. Si aún dependes de 32 bits, hay alternativas (contenedores, VMs, otras distros enfocadas al legado). Pero si quieres estar en la vanguardia, esta versión te deja un camino más despejado.
En resumen: Fedora 44 marca un antes y un después no por la “feature del mes”, sino por un enfoque estratégico que prioriza calidad, coherencia y ritmo de mejora. Para mí, es el tipo de decisión que distingue a los proyectos que lideran de los que solo siguen.
¿Tú cómo lo ves? ¿Te suma este giro hacia una base 64-bit más pulida o echas de menos el viejo multilib? Te leo en comentarios: cuéntame tu caso, tus dudas y si ya probaste NTSYNC en tus juegos.




